
Unas semanas atrás leí por ahí que hay un concurso de poesía. Leí también que hay un buen premio (en dinero)...no puede evitar pensar en mi situación y me dije "¿porqué no? Total siempre estoy buscando una excusa para escribir, total siempre he querido poner a prueba que lo puedo hacer". Cuando niño traté de hacer varias cosas con las manos, por ejemplo "dibujar" pero resulté no tener mucha aptitud. Otra cosa, que he repetido mucho aquí, es que estudié música y específicamente "piano". Tampoco pude lograrlo, la habilidad con las manos en ésas no me fue concedida. ¡Pero para la poesía sí! Sí puedo esta vez realizar la belleza que no pude dibujar ni escuchar a través de mi piano, pues no necesito ya que mis manos sean buenas, talentosas, ágiles, sueltas, "capaces de mantener un ritmo". Esta vez la mano no es lo más importante, esta vez lo más importante está en el pensamiento, en las ideas. Que la fantasía que llevo dentro pueda expresarse, que salga de mí y se proyecte como la imagen de una estrella recorre universos a través del tiempo. ¡No importa cuán fea sea mi letra, ésta vez mis manos no lo impedirán!
Es verídico,no me gusta y es fea mi letra. Y no voy a negar ni falsear lo escrito anteriormente pero me mueve una idea que busca ser más profunda. Quiero ir más allá, quiero hacer lo que siempre trato de hacer cuando me siento a esto, entenderme, expresarme y aclarar lo que me ronda y se me olvida.
A decir verdad, mis manos no son el problema. Yo lo soy...No fui un dibujante como mi papá ni logré ser un pianista porque en su momento lo dejé atrás, no lo quise hacer más. Me pasa algo parecido con el deporte y con el teatro, cosas que también quise. La primera la abandoné y la quiero retomar, la segunda nunca tuve el valor de intentarlo pero los admiro o, mejor dicho, siento que los envidio. Pero no con maldad, escribo "envidia" para reflejar que es un pensamiento que tengo escondido, que es muy mío, que ha casi nadie se lo he contado. Que siempre quise ser actor, pero los nervios, la posible vergüenza ante los demás por el momento me la ha ganado.
Escribo esto porque sé que no voy a participar en tal concurso, y ése no es el problema. El problema es que quiero escribir, tengo mucho que escribir ya sea para mi fuero interno o para mi vida universitaria, pero desde Enero que no he escrito.. ¿cómo tanto?...He pensado que las letras son mi último refugio, he querido ser todas las cosas, quiero ser muchas cosas, entre ellas quiero ser capaz de escribir. No dejo de querer las otras pero quiero partir por la que más directamente me compete y siento que no puedo, que aun no lo logro, todavía me cuesta sentarme a hacerlo, soy un inconstante...y esto mismo me pasó con el piano, ver la dificultad de la disciplina como fuente de aburrimiento, ver que era un sin sentido seguir. Con el teatro el aborrecer la sola posibilidad de estar en un momento expuesto a los ojos de los demás, el juicio.
No quiero que me pase lo mismo con las letras ni con el deporte. Tengo que lograr salir adelante con mis deseos inmediatos. Es cierto que tengo apuros, que tengo muchas cosas en mi cabeza por realizar, que tengo deseos y ganas de escapar de todo esto y que las cosas para mí fuesen más fáciles... pero ¿quién no querría eso último? Sé que me traicionaría a mi mismo si consigo cosas sin merecerlo, creo en mi esfuerzo, pero tengo que conducir mis esfuerzos correctamente...
Iré por parte, este texto trató de ser otra cosa. Quería escribir sobre lo mucho que le echaba la culpa a mis manos superficialmente hablando de mis carencias artísticas pero eso a modo de introducción. Quería mostrar razones más profundas, algo de mi que se escondía en aquello (típico de un personaje que estudia filosofía, que la verdad está escondida...como recurso literario genial pero "ufff") pero la cosa no es así. Hay una serie de problemas que me impiden ponerme en acto, tengo una angustia. Necesito trabajo, tomé un compromiso y no quiero no cumplirlo. Son los mismos miedos y trancas los que me han impedido salir a buscar trabajos, la vergüenza y la dificultad, la gran posibilidad de salir mal parado. Que no me la gane más, yo quiero ser más de lo que soy...cuánta razón tuvo quien me dijo "quien no cruza el río..."
...
Sentí hace poco "desidia" al ver mi futuro, sentí que se me escapaban muchas cosas..que me perdía yo, en el fondo no soy yo el que se escapa y nunca puede realmente realizarse..sino que soy yo el que no se mueve por salir de sí mismo y actuar..mis miedos me muestran los problemas para arriesgarme y salir al mundo, pero mis esperanzas no serán más debilitadas. Mañana puedo comenzar..
Precisamente, pensando en tal concurso, que me da lo mismo participar desde que leí en sus bases que si no gano se quedan con mis escritos y con los derechos de ellos (shhh! terrible barza), creía que sería una buena opción para escribir sobre la esperanza y la des-esperanza, dos cosas que me pasan mucho. Espero algún día ser un ¿filósofo? o algo parecido, espero poder realizarme..pero la imposibilidad y las dificultades obvias me provocan desidia...Ambas cosas van de la mano, pero el cielo incluso se ve desde abajo y los sueños incluso se sueñan despierto. Aun tengo la esperanza finalmente en mi, es cosa que lo intente. ¿Saldré frente a todos a jugar (play) mi papel y tocar mi canción?
Las letras vienen y se van, pero algunas ayudan a que las cosas cambien..no es un sin sentido escribir, al menos eso lo tengo claro.

1 comentario:
Me dio gusto poder leer esto y descubrir esa cosa íntima de alguien a quien yo estimo mucho y desde hace ya tiempo.
En efecto, el que vive con miedo, muere de a poco, dijo alguien por ahí. Y el tema es que es tan fácil sacárselos de encima. Igual depende del estado de ánimo. Hay que intentarlo. Suena fácil decir "inténtalo". Y en serio lo es. Es cosa de hacerlo, nada más. A mi me pasa que estoy en cierto estado de ánimo que me permite de modo muy espontáneo desafiar esos miedos y hacer cosas que normalmente no hago. Es un estádo de ánimo que favorece mi espontaneidad. Quizás sirva: aprovecha esos estados, y sé más espontáneo. La vida me cambió mucho así (bueno, no es el único motivo de mi cambio eso sí) y ahora me desenvuelvo con más soltura con los demás. Obviamente (y eso sí, soy muy inestable en el ánimo) hay momentos en que no lo hago, porque me reconozco a veces que no podré asumir bien las respuestas de los demás. Hay días en que estoy sensible, y hay días en que nada me importa. Hay que aprovechar ambos de diversos modos.
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