
Esta vez el texto es una traducción que hicimos en el ramo de griego (iv). Es un texto originial del griego clásico, es decir que no ha sido "modificado" para el estudiante. Si bien la traducción presenta problemas la belleza de este poema me sigue sorprendiendo, incluso mis propios defectos de lenguaje no logran opacar las imágenes y figuras que se nos presentan. El poema pertenece a Eurípides, les cuento de qué trata.
Apolo, el dios, fue castigado por Zeus a vivir la vida de esclavo en manos de un mortal (pues había matado a los cíclopes, los que le hacían los rayos a Zeus). Admeto se convierte en su dueño. Admeto es un buen hombre y corresponde muy bien al modelo del "aristós" griego, lo que lleva a Apolo a convencer a los Hados que aplacen la muerte (la venida a buscar) de su dueño bajo la condición de que otro muera en su lugar. Nadie se presta para esto excepto la esposa de Admeto, Alcestis. El poema trata del día en que la Muerte debe llevarse a Alcestis.
No puedo dejar de pensar en Romeo y Julieta, Tristán e Isolda, también en Orfeo y su amada a la que no puede rescatar del infierno..Tantas parejas que la literatura nos ha mostrado, pues bien este poema es comparable con todos ellos.
Doy las gracias a Rocío y Sebastián, sin su ayuda y su aplicación no hubiese podido traducir por mi mismo.
A (El coro se presenta por la pronta muerte de Alcestis, habla una sirvienta que sale llorando de los aposentos de la señora de casa)
CORO: Sepa ahora la ilustre mujer que muere, que ella es la mejor de todas las que están bajo el gran sol.
SIRVIENTA: ¿Pues cómo no sería la mejor? ¿quién no estaría de acuerdo? ¿qué es necesario que llegue a ser la mujer que la supere? y ¿cómo se mostraría honrar más a un esposo que queriendo morir en su lugar?.
Ahora todas estas cosas sabe la ciudad. Te sorprenderás oyendo las cosas que ella hizo. Pues cuando se dió cuenta que llegaba el día soberano, lavó su cuerpo blanco con agua del río. y tomando las ropas y adornos de la caja de cedro con dignidad se arregló. Y levantándose delante del hogar sagrado (santuario) oró: "Señora vengo bajo de la tierra, arrodillándome por última vez te suplicaré, cuida como a huérfanos a mis hijos. Y une en matrimonio con "él" una esposa que le sea propia, y con ella un noble esposo. Y que no (aunque la madre de ellos muera) mueran mis hijos antes de tiempo, sino que en la tierra patria vivan felices una agradable vida."
B
Y a todos los altares, que hay bajo el hogar de Admeto, fue rogando y dirigiendo súplicas sin lágrimas ni atacando el mal cambiando la naturaleza hermosa de su piel. Luego, llendo a la habitación y a la cama, lloró y dijo lo sigueinte: "oh lecho, aquí dónde liberé mi virginal doncellez por este hombre, por el que muero, te saludo. Pues no te odio. Destruyéndome a mi sóla. Pero muero temiendo traicionarte a ti y a mi esposo. Pues alguna otra mujer te poseerá, no será más prudente pero quizás más feliz."
C
Y arrodillándose, toda al cama moja por el mar de lágrimas que brota por los ojos. Y luego saciada de llorar tanto, va precipitadamente cayendo sobre la cama, y saliendo muchas veces de la habitación volvió a arrojarse otra vez a la cama.
Los hijos colgados de las ropas de la madre lloraban. Ella tomándolos en brazos se despide, una veces de uno y otras del otro, pues va a morir. Y todos los esclavos lloraban compadeciéndose de la señora de la casa. La que dió la mano para cada uno (de los esclavos) y no había nadie tan malo al que no le dirige ni le dirigió otra vez la palabra. Tales son los males en la casa de Admeto. Ella muriéndose se destruirá, y escapando tendría un dolor tan grande que no habría de olvidarlo.
CORO: Sin duda se lamenta Admeto de estos males, él se lamenta si es necesario que lo despojen de tan noble mujer.
SIRVIENTA: Llora teniendo a su querida esposa entre los brazos, suplica no renunciar a ella, buscando lo imposible. Pues ella laguidece y se precipita por la enfermedad. Exhausa del peso triste de la mano, igualmente respirándo aún, quiere mirar hacia los rayos del sol como nunca de nuevo, sino ahora por última vez.

2 comentarios:
La última escena del poema hace alusión a los rayos del sol, aquellos que sólo verá por última vez. Inmediatamente pensé en un atardecer, la experiencia nuestra es justamente de un ver algo que se esta extinguiendo, es especial porque sabemos que se nos escapa el momento.
No tengo fotos tan bellas como la imagen que se nos describe, pensé en un atardecer, he ahí uno que saqué desde la entrada de casa.
Un primo me dijo que habían muchas fotos de atardeceres, pero pocas de amaneceres.
He estado leyendo a Millas, y trata muy bien el tema del conocimiento, como representación, como experiencia. No sé por qué me acordé de esa lectura.
Linda historia.
Saludos.-
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